To tweet or not to tweet

Publicado: 26 de enero de 2012 en Interacción
Etiquetas:, ,

Esa es la cuestión. Twitter ha revolucionado el mundo de la información. Su mayor virtud es la inmediatez.

Si alguien, en Tokio, publica, como ocurrió en 2011, que se está produciendo un terremoto en Japón, minutos después, la noticia da la vuelta al mundo. Twitter se basa en la idea de que todos estamos interconectados. Por eso, y gracias a la brevedad de los mensajes, cualquier información se recibe en muy poco tiempo y puede enviarse también en un segundo, pulsando el botón ‘Retwittear’.

Parece la solución perfecta para estar informados en un mundo en el que el reloj siempre nos gana la partida. Pero, ¿podemos dar por buena, siempre, una información que nos llega en solo 140 caracteres y que se transmite al instante, sin contrastación previa?

El periodismo de calidad debería ir más allá. Pero hoy en día, todos los diarios, radios y televisiones, tienen su cuenta en Twitter. A través de esta herramienta publican los titulares de sus noticias, que deben suponerse veraces. Es decir, no es lo mismo que una persona anónima publique un tweet, que lo haga un medio de comunicación. Los receptores no pueden esperar lo mismo.

En Internet, algunas informaciones adquieren gran relevancia en un periodo de tiempo muy breve. Y uno de los mayores objetivos de los periodistas siempre ha sido conseguir la primicia. ¿Cuántas veces se dejarán llevar los medios por la marea de tweets y publicarán informaciones no del todo contrastadas?

Esperemos que no muchas. En esta sociedad marcada por las prisas y el estrés, quizá lo que necesitemos sea algo de sosiego para analizar las noticias.

“Oh Captain, my Captain” es un verso de Walt Whitman en torno al cual gira el argumento de la película El Club de los poetas muertos (Dead Poets Society). Carpe diem, aprovecha el momento.

Esta película muestra la importancia de la educación. Las nuevas tecnologías han derribado los muros de las aulas haciendo accesible la enseñanza con un solo click. Pero no siempre ha sido así.

¿Recordáis el correo postal? ¿Cuántos días tardaba en llegar una carta a cualquier punto de España? ¿Y al extranjero? Posiblemente, si naciste en los años 90 no lo recuerdes. Internet y el correo electrónico parecen haber borrado todo lo anterior.

La semana pasada, desde Oslo, enviamos algunas postales a España. No llegaron hasta 6 días después. Si hubieran sido postales electrónicas, en apenas unos segundos el destinatario las habría recibido en su bandeja de entrada.

Este hecho nos hizo replantearnos cómo podríamos cursar nuestros estudios a distancia, si no tuviéramos Internet… Y parece que la respuesta es que no podríamos.

Este blog, como sabéis, forma parte de nuestro aprendizaje en la asignatura de Narrativa Audiovisual en la Universidad de Zaragoza. El profesor, José Antonio Gabelas (@jgabelas), colgó los contenidos en la plataforma virtual de Moodle y en sucesivos correos electrónicos nos dio las pautas que debíamos seguir para la elaboración de este trabajo. Gracias a esto, nosotras pudimos estudiar los contenidos a más de 2.000 km de distancia y empezar a trabajar en este proyecto de crear un blog basado en las narrativas digitales.

La interacción, sin embargo, no estará completa hasta que el profesor acceda a estos contenidos.

Parafraseando a Ken Auletta en “Googled. The end of the world as we know it”, queremos reconocer y recordar que las narrativas digitales y las redes sociales han revolucionado el mundo de las comunicaciones y de las relaciones personales.

Muchas conversaciones que antes se basaban la  sinceridad del cara a cara ahora se ocultan tras la pantalla. Del PC, del portátil, del Smartphone o del Ipad. Pero estas mismas redes sociales que alejan las relaciones en determinadas situaciones, facilitan la comunicación en muchas otras. Herramientas como el correo electrónico, Facebook, Twitter, Tuenti o Skype permiten a cualquiera estar en contacto con sus seres queridos, estén donde estén, siempre que tengan conexión a Internet.

¿Qué diferencia a las narrativas digitales de narrativas tradicionales?

La hipertextualidad, la intertextualidad, la interactividad, la inmersión y la no linealidad.

Los textos ya no se leen de arriba a abajo ni de izquierda a derecha. Y la información ni siquiera siempre aparece en forma de texto. Las imágenes, los vídeos y los audios se complementan dando lugar a una información multimedia.

Los contenidos están interconectados y el receptor (que ya no lector) puede acceder desde un documento a otros espacios relacionados.

Pero todo esto no sería posible sin Internet. ¿Quién envía los datos de una web a otra? ¿Cómo llegan nuestros datos desde nuestro ordenador a cualquier otro ordenador en el mundo?

Fuente: Web Publishing and information architecture (HIOA)

Vivimos en un mundo interconectado.

Comunicación digital

Publicado: 23 de enero de 2012 en Quiénes somos
Etiquetas:, ,

Somos Laura Carnicero y Laura Sabater, estudiantes de Periodismo de la Universidad de Zaragoza. Actualmente, y gracias a una beca ERASMUS estamos cursando nuestros estudios en Oslo, en Høgskolen i Oslo og Akershus. Este blog nace como respuesta a una práctica de la asignatura Narrativa Audiovisual (impartida por José Antonio Gabelas -@jgabelas), que cursamos en España.

Aquí plantearemos las reflexiones extraídas de la teoría, nuestras experiencias con las posibilidades que ofrecen las narrativas digitales y aportaremos información adicional.

Todo esto, siguiendo los parámetros que definen a las narrativas digitales: hipertextualidad, no linealidad, intertextualidad e interacción. Las redes sociales serán nuestro medio de difusión.

En esta web encontrarán contenidos teóricos, pero sobre todo reflexiones de las autoras y vivencias que demuestran la teoría de las narrativas digitales. Nuestra estancia en el extranjero, nos permite valorar las posibilidades que las nuevas tecnologías de la información aportan a la comunicación.