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Inmersión

Publicado: 27 de enero de 2012 en Narrativas Digitales
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El fenómeno de la inmersión aplicado a las narrativas digitales se refleja, sobre todo, en los comentarios y la participación. Los receptores se introducen en una realidad virtual en la que pueden mantener su identidad o crear una completamente diferente.

Los comentarios en los blogs son una de las formas de inmersión en las narrativas digitales, y en general, las personas mantienen su identidad. Sin embargo, en el caso de los videojuegos, el jugador adopta un rol que puede ser muy diferente de su personalidad.

Desde nuestro punto de vista, el aspecto más positivo de la inmersión es que favorece las relaciones sociales. Pero también conlleva riesgos, como que la persona pase demasiado tiempo en una realidad virtual. Esto puede suponer que la persona encuentre dificultades para discernir entre la realidad y su mundo virtual.

Encontramos un ejemplo de inmersión en la película Origen. El argumento se basa en que tenemos la capacidad de crear un mundo en nuestros sueños que repercute en el mundo real. El protagonista está tan involucrado con el mundo de sus sueños que en el final de la película que el espectador no puede descubrir si el protagonista está viviendo su vida o el sueño.

Antes hablábamos de los riesgos de la inmersión en una realidad virtual, y en el atentado perpetrado por Anders Breivik en Oslo el pasado 22 de julio encontramos el ejemplo más extremo. Las investigaciones de la policía noruega han demostrado que Breivik utilizó el videojuego World of Warcraft como entrenamiento para llevar a cabo el atentado. Este hecho ha preocupado a las autoridades noruegas, que según el doctor Robert W. Vaagan, se plantean una regulación más estricta de los videojuegos violentos. 

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El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo. (Proverbio chino)

El significado que esconde esta frase es que todos los actos de las personas tienen sus consecuencias. Además, incide en el hecho de que no podemos controlar al cien por cien nuestra existencia, puesto que siempre nos veremos influidos por las acciones de los demás.

Queda muy bien reflejado en la película de Benjamin Button, pero no es la única que ha recurrido a la teoría del caos y al efecto mariposa. También lo vemos en Déjà Vu y en Harry Potter y el prisionero de Azkaban.

Aquí, el argumento se basa en el control del tiempo y la posibilidad de que cambiando algunas variables, se pueda evitar un acontecimiento (en este caso, un atentado).

La tercera película de la saga recurre también a esta teoría para cambiar el devenir de las cosas. Aunque, igual que en Déjà Vu, el argumento no está cerrado y deja abierta la reflexión del espectador sobre si somos dueños de nuestro destino o no.

Y las redes sociales han demostrado que, hasta cierto punto, el efecto mariposa es real. No podemos viajar en el tiempo como plantean estas películas, pero una acción individual puede cambiar el curso de la historia.

Cuando el joven tunecino Mohamed Bouazizi se inmoló como protesta y acorralado por su situación económica, provocó el despertar de las protestas en el mundo árabe. Este acto individual involucró a toda la nación, y posteriormente a países árabes que estaban viviendo situaciones similares. Las redes sociales fueron determinantes. Como hemos explicado en To tweet or not to tweet, la brevedad de los mensajes y la instantaneidad propiciaron que las protestas se extendieran rápidamente. Y en cuanto los líderes descubrieron el poder de las redes sociales como arma frente a sus dictaduras, cerraron el acceso a Internet (esto ocurrió, por ejemplo, en Egipto).

¿Qué habría ocurrido si Mohamed Bouazizi no se hubiera inmolado? ¿Y si nadie hubiera decidido difundir estos mensajes? ¿Habría despertado igualmente el pueblo árabe?

Nunca lo sabremos. De lo que sí estamos seguras es de que las redes sociales jugaron un papel muy importante.

Parafraseando a Ken Auletta en “Googled. The end of the world as we know it”, queremos reconocer y recordar que las narrativas digitales y las redes sociales han revolucionado el mundo de las comunicaciones y de las relaciones personales.

Muchas conversaciones que antes se basaban la  sinceridad del cara a cara ahora se ocultan tras la pantalla. Del PC, del portátil, del Smartphone o del Ipad. Pero estas mismas redes sociales que alejan las relaciones en determinadas situaciones, facilitan la comunicación en muchas otras. Herramientas como el correo electrónico, Facebook, Twitter, Tuenti o Skype permiten a cualquiera estar en contacto con sus seres queridos, estén donde estén, siempre que tengan conexión a Internet.

¿Qué diferencia a las narrativas digitales de narrativas tradicionales?

La hipertextualidad, la intertextualidad, la interactividad, la inmersión y la no linealidad.

Los textos ya no se leen de arriba a abajo ni de izquierda a derecha. Y la información ni siquiera siempre aparece en forma de texto. Las imágenes, los vídeos y los audios se complementan dando lugar a una información multimedia.

Los contenidos están interconectados y el receptor (que ya no lector) puede acceder desde un documento a otros espacios relacionados.

Pero todo esto no sería posible sin Internet. ¿Quién envía los datos de una web a otra? ¿Cómo llegan nuestros datos desde nuestro ordenador a cualquier otro ordenador en el mundo?

Fuente: Web Publishing and information architecture (HIOA)

Vivimos en un mundo interconectado.